Estrategia: Evitar el contagio, seguir una vacunación, y control ginecológico

La prevención del Virus del Papiloma Humano (VPH) se centra en tres aspectos principales: evitar la transmisión del virus, la vacunación y los controles ginecológicos periódicos. Aquí hay información detallada sobre las tres estrategias:

Evitar la Transmisión del VPH: sexo seguro

Prácticas sexuales seguras:

Uso de condones: El uso correcto y constante de condones puede reducir el riesgo de transmisión del VPH, aunque no lo elimina por completo, ya que el virus puede infectar áreas no cubiertas por el condón.

Reducción del número de parejas sexuales:

Limitar el número de parejas sexuales: Reducir el número de parejas sexuales puede disminuir el riesgo de exposición al VPH.

Monogamia mutua:

Relaciones monógamas mutuas: Establecer relaciones monógamas mutuas con parejas que no estén infectadas por el VPH puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión.

¿El sexo oral puede afectar el área genital?

Sí, el sexo oral puede transmitir ciertas cepas del virus del papiloma humano (VPH) al área genital. Aunque el riesgo de transmisión del VPH a través del sexo oral puede ser menor que a través de la penetración vaginal o anal, aún es posible.

Es esencial usar protección, como condones o barreras de látex, durante el sexo oral para reducir el riesgo de transmisión del VPH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). Además, la vacunación contra el VPH puede reducir significativamente el riesgo de infección con las cepas más comunes del virus que causan cáncer.

Vacunación contra el VPH

La vacunación es una herramienta fundamental en la prevención del VPH. Las vacunas disponibles son altamente efectivas y se administran en varias dosis, generalmente en la adolescencia.

Tipos de vacunas:

Gardasil 9 (9-valente):

Esta vacuna protege contra los tipos 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58 del VPH.

  • Prevención del cáncer de cuello uterino: efectividad del 97% en la prevención del cáncer de cuello uterino causado por los tipos 16 y 18 del VPH.
  • Prevención de las verrugas genitales: La efectividad sobre las verrugas genitales causadas por los tipos 6 y 11 es del 90%.

Cervarix (bivalente):

Esta vacuna protege contra los tipos 16 y 18 del VPH, que están asociados principalmente con el cáncer de cuello uterino.

  • Prevención del cáncer de cuello uterino: Cervarix ha demostrado una efectividad del 93% en la prevención del cáncer de cuello uterino causado por los tipos 16 y 18.

Población objetivo:

  • Adolescentes y adultos jóvenes: La vacunación es más efectiva cuando se administra antes de la exposición al virus, por lo que se recomienda para adolescentes y adultos jóvenes.

Esquema de vacunación:

  • Dosis múltiples: La mayoría de las vacunas requieren dos o tres dosis, administradas en un período de tiempo específico.

Incluso para aquellos que han tenido relaciones sexuales:

  • Beneficios en adultos jóvenes: Aunque la vacuna es más efectiva antes de la actividad sexual, aún puede brindar beneficios a aquellos que han tenido relaciones sexuales.

La combinación de prácticas seguras y vacunación puede ser una estrategia efectiva para reducir el riesgo de infección por VPH y las consecuencias asociadas, como el cáncer cervical. Como siempre, se recomienda consultar con un profesional de la salud para obtener orientación personalizada sobre la prevención del VPH.

Efectos secundarios de la vacunas

Efectos secundarios comunes:

Las vacunas contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), como Gardasil, Gardasil 9 y Cervarix, son generalmente seguras y efectivas para prevenir infecciones por ciertos tipos de VPH. Sin embargo, como con todas las vacunas, pueden ocurrir efectos secundarios. La mayoría de estos efectos son leves y temporales.

  1. Dolor en el lugar de la inyección: Es el efecto secundario más común, y puede estar acompañado de enrojecimiento o hinchazón.
  2. Fiebre: Una fiebre leve puede ocurrir después de la vacunación.
  3. Dolor de cabeza: Algunos individuos pueden experimentar dolores de cabeza después de la inyección.
  4. Fatiga: Sensación de cansancio o debilidad.
  5. Náuseas: Algunas personas pueden sentir náuseas temporalmente.
  6. Dolor muscular o articular: Dolor en los músculos o articulaciones.
Efectos secundarios menos comunes:
  1. Mareos o desmayos: En raros casos, algunas personas, especialmente adolescentes, pueden desmayarse después de recibir la vacuna. Se recomienda que las personas se sienten o se recuesten durante unos 15 minutos después de la vacunación para prevenir desmayos.
  2. Hinchazón de los ganglios linfáticos: Puede ocurrir en raras ocasiones.
Reacciones alérgicas:
  • Reacciones alérgicas graves (anafilaxia): Son extremadamente raras pero pueden ocurrir. Los síntomas incluyen dificultad para respirar, hinchazón de la cara y garganta, y una erupción cutánea severa. Estas reacciones generalmente ocurren poco después de la vacunación, por lo que los profesionales de la salud monitorean a las personas durante unos minutos después de la inyección para manejar cualquier reacción inmediata.
Consideraciones importantes:
  • Personas con alergias severas: Aquellos con alergias severas a cualquiera de los componentes de la vacuna no deben recibirla.
  • Embarazo: No se recomienda administrar la vacuna a mujeres embarazadas, aunque estudios han mostrado que no hay un riesgo significativo. Las mujeres que están embarazadas o creen que podrían estarlo deben informar a su médico antes de recibir la vacuna.
Beneficios de la vacunación:
  • Las vacunas contra el VPH son altamente efectivas para prevenir infecciones por los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres cervicales, anales, y otros cánceres relacionados con el VPH, así como las verrugas genitales.
  • La prevención de infecciones por VPH contribuye a reducir significativamente la incidencia de estos cánceres y enfermedades.
Conclusión:

Aunque las vacunas contra el VPH pueden tener efectos secundarios, estos suelen ser leves y temporales. Los beneficios de la vacunación en términos de prevención de cánceres y otras enfermedades relacionadas con el VPH superan con creces los riesgos de efectos secundarios. Es importante discutir cualquier preocupación con un profesional de la salud para tomar una decisión informada sobre la vacunación.

Pruebas detección

La frecuencia recomendada para realizar pruebas de detección del Virus del Papiloma Humano (VPH) puede variar según las directrices y recomendaciones de salud en diferentes regiones y países. Además, la edad y la historia clínica de cada persona también pueden influir en la frecuencia recomendada. A continuación, proporciono algunas pautas generales, pero es fundamental consultar con un profesional de la salud para obtener recomendaciones específicas basadas en tu situación individual:

Pruebas de Papanicolaou (Pap)

Edades 21-29 años: Cada 3 años.

Edades 30-65 años:

  • Pap solo: Cada 3 años.
  • Pap con prueba de VPH: Cada 5 años.
Prueba de VPH sola

Edades 25-65 años: Cada 5 años.

Es importante tener en cuenta que la introducción de la prueba de VPH ha llevado a cambios en las recomendaciones, y la opción de realizar la prueba de VPH sola (sin Pap) es ahora una opción para mujeres de ciertas edades.

Consideraciones adicionales

Si tienes factores de riesgo adicionales, como antecedentes de lesiones cervicales, inmunosupresión o una infección previa por VPH, es posible que necesites pruebas más frecuentes o un enfoque de manejo diferente. Consulta con tu proveedor de atención médica para obtener orientación específica.

Recuerda que estas son pautas generales y que las recomendaciones específicas pueden variar según la región y las actualizaciones en las directrices médicas. Habla con tu médico para determinar cuál es el plan de detección más adecuado para ti en función de tu historial médico y tu situación individual.

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